Trabajo cada pieza partiendo de distintas materias primas, como cera de abeja virgen, cera de talla o cera de inyección. A partir de ahí comienza el proceso más importante: modelar la joya a mano.
Con herramientas, calor y mucha paciencia voy dando forma a cada diseño directamente en cera, ajustando volúmenes, texturas y detalles hasta encontrar el equilibrio de la pieza. Este modelado en cera es una técnica tradicional de joyería que permite trabajar cada joya desde cero y sin moldes industriales.
Una vez terminados los modelos, las piezas pasan por el proceso de fundición a la cera perdida, donde la cera se transforma en metal. Así, en la plata quedan registradas las huellas, texturas y formas generadas durante el trabajo manual.
Mi objetivo es crear joyas artesanales hechas a mano, cuidando cada etapa del proceso y mostrando con transparencia cómo se fabrica cada pieza. Una forma de trabajar más consciente, donde el valor está tanto en el resultado final como en el camino que sigue la joya hasta llegar a ti.